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La revista Science reporta que los estelaradores, un diseño alternativo de reactor de fusión nuclear, están ganando terreno frente a los tradicionales tokamaks en la carrera por desarrollar energía limpia e ilimitada. Varias empresas han presentado prototipos que podrían generar electricidad antes de 2035, aprovechando supercomputadoras modernas y nuevos materiales superconductores.
A diferencia de los tokamaks —que han dominado la investigación en fusión nuclear desde los años 60—, los estelaradores usan imanes retorcidos para contener el plasma supercaliente sin requerir corrientes internas. Esto elimina un problema clave de los tokamaks: las interrupciones repentinas del plasma que pueden dañar el reactor. "Los estelaradores ofrecen una operación más estable; en teoría podrías encenderlo una vez y dejarlo funcionando indefinidamente", explica Dennis Whyte, exdirector del Centro de Fusión del MIT.
El avance clave llegó en 2015 con el estelarador Wendelstein 7-X en Alemania, que demostró que el diseño puede alcanzar temperaturas y tiempos de confinamiento comparables a los tokamaks. Actualmente, ocho empresas trabajan en versiones comerciales, incluyendo Type One Energy —que planea construir un reactor piloto en Tennessee— y Proxima Fusion, spin-off del instituto alemán que creó el W7-X.
Un desafío persistente es la complejidad de fabricar los imanes con formas no convencionales requeridos. Thea Energy propone una solución innovadora: usar cientos de imanes planos controlables individualmente ("píxeles magnéticos") para moldear el campo. Pruebas recientes con superconductores de alta temperatura confirmaron que el concepto funciona.
Aunque ningún reactor ha producido aún más energía de la que consume (excepto brevemente en el National Ignition Facility), los expertos ven un futuro prometedor. "La ventaja de simplicidad que tenían los tokamaks se está desvaneciendo", afirma Thomas Klinger, director del W7-X. Con avances en inteligencia artificial e impresión 3D para fabricación de componentes, los estelaradores podrían convertirse en la opción preferida para plantas de energía comercial.